Si bien el sol es fundamental para nuestra salud al ayudar en la producción de vitamina D, su exposición excesiva puede causar daños irreversibles. Aunque las quemaduras solares son el síntoma más conocido de este daño, los efectos a largo plazo son mucho más complejos y peligrosos.
Según una encuesta realizada por el Ministerio de Salud de Colombia en 2022, solo el 45% de los colombianos utiliza protector solar de manera regular, y muchos lo hacen solo en días de playa o cuando el sol está muy fuerte.
¿Cómo afecta realmente el sol a la piel de las colombianas y qué medidas se deben tomar para prevenirlo?
Rayos UV: la amenaza invisible
El sol emite una amplia gama de radiación, pero la que causa daño a la piel es principalmente la radiación ultravioleta (UV). Esta se divide en dos tipos:
Rayos UVA: Representan aproximadamente el 95% de la radiación UV que llega a la superficie terrestre. Aunque no provocan quemaduras inmediatas, su impacto es profundo, pues penetran más en la piel y son los principales responsables del fotoenvejecimiento y de las arrugas. Los rayos UVA dañan las fibras de colágeno, lo que con el tiempo provoca flacidez, pérdida de elasticidad y la aparición prematura de arrugas.
Rayos UVB: Aunque constituyen solo el 5% de la radiación UV, los rayos UVB son mucho más intensos y dañan directamente la capa superficial de la piel. Son los principales causantes de las quemaduras solares, pero su efecto no termina ahí. Se ha demostrado que también son responsables de dañar el ADN celular, lo que incrementa el riesgo de cáncer de piel.
Más allá de las quemaduras
El daño del sol no solo se limita a las quemaduras superficiales. Con el tiempo, la radiación UV puede afectar profundamente la estructura de la piel, aumentando el riesgo de enfermedades graves. Estos son algunos de los efectos más comunes y poco conocidos:
Fotoenvejecimiento: La exposición crónica a los rayos UVA, que penetran profundamente en la piel, acelera el proceso de envejecimiento cutáneo. El resultado son arrugas, flacidez y la aparición de manchas solares. Un estudio realizado en 2022 por la Universidad Nacional de Colombia encontró que, en ciudades como Medellín y Bogotá, el 70% de las personas mayores de 35 años presentan signos de fotoenvejecimiento, incluso sin haber sufrido quemaduras solares evidentes.
Cáncer de Piel: Es el tipo de cáncer más común en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), siendo el melanoma y el carcinoma basocelular los tipos de cáncer más comunes en nuestra región. Según la Fundación Colombiana de Dermatología (2023), Colombia ha experimentado un aumento del 3% anual en los casos de melanoma durante la última década, especialmente en zonas con alta radiación solar, como el Caribe y el Eje Cafetero.
Queratosis Actínica: Se trata de una afección precursora del cáncer de piel. Se manifiesta como pequeñas manchas rugosas o escamosas en áreas expuestas al sol. Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), las ciudades colombianas que se encuentran a mayor altitud, como Bogotá, experimentan altos índices de radiación (por encima de 10), lo que se considera "muy alto". En zonas costeras como Cartagena, Barranquilla y Santa Marta, los niveles de radiación UV pueden superar el índice 12, lo que significa un riesgo extremo para la piel.
Enfermedades Oculares: Los daños solares no se limitan a la piel. La radiación UV también afecta a los ojos, siendo una de las principales causas de cataratas y otras afecciones oculares.
Lo que muchos no saben
A pesar de los avances en la educación sobre los riesgos del sol, existen muchos aspectos poco conocidos sobre cómo los rayos UV afectan a la piel. Uno de ellos es el hecho de que la exposición solar indirecta también es peligrosa. Incluso cuando el día está nublado o cuando estamos bajo sombra, los rayos UV pueden dañar nuestra piel, ya que se reflejan en superficies como el agua, la arena y las paredes.
Según una encuesta realizada por el Ministerio de Salud de Colombia en 2022, solo el 45% de los colombianos utiliza protector solar de manera regular, y muchos lo hacen solo en días de playa o cuando el sol está muy fuerte.
Por otro lado, la edad juega un papel crucial. Según un informe de la American Cancer Society, las personas menores de 30 años tienen el doble de riesgo de desarrollar melanoma si han tenido más de cinco episodios de quemaduras solares graves en su vida. Sin embargo, las personas de mayor edad no están exentas de daños, pues la acumulación de exposición solar durante toda la vida sigue siendo un factor clave para el desarrollo de cáncer de piel.
Otro dato importante es que las personas con piel oscura también corren riesgo. Aunque el mayor riesgo lo enfrentan quienes tienen la piel clara, los rayos UV dañan la piel de todas las tonalidades. El melanoma en piel oscura es más difícil de detectar debido a que a menudo se presenta en áreas no expuestas al sol, como las palmas de las manos o las plantas de los pies, lo que retrasa el diagnóstico.
Tips para protegerse del sol
Afortunadamente, los daños del sol son prevenibles. Los expertos insisten en que la clave está en adoptar hábitos de protección desde temprana edad. Aquí algunos consejos fundamentales:
1. Usa protector solar todos los días
El uso de protector solar es el principal escudo contra los daños de los rayos UV. Es crucial aplicar un protector solar de amplio espectro (UVA y UVB) con un FPS 30 o superior, incluso en días nublados. En áreas con mayor altitud o en la costa, el riesgo es más alto, por lo que se recomienda un protector solar con mayor FPS.
2. Evita la exposición solar durante las horas pico
Los rayos UV son más intensos entre las 10 a.m. y las 4 p.m. Evitar la exposición directa durante este tiempo puede disminuir significativamente los riesgos de quemaduras y otros daños. En zonas altas como Bogotá, los rayos UV pueden ser peligrosos incluso fuera de estas horas, por lo que se recomienda evitar la exposición directa durante el mediodía.
3. Usa vestimenta y accesorios protectores
La ropa de protección solar, como sombreros de ala ancha, camisas de manga larga y gafas de sol con protección UV, puede bloquear hasta el 99% de los rayos UV. Existen prendas de vestir especialmente diseñadas para bloquear los rayos solares, lo que es especialmente útil en la playa o cuando realices actividades al aire libre.
4. Reaplica tu protector solar
Es vital reaplicar el protector solar cada 2 horas, especialmente después de nadar o sudar. Recuerda que incluso los protectores solares resistentes al agua pierden su efectividad en poco tiempo.
5. Revisa tu piel regularmente
Los dermatólogos recomiendan realizar autoexámenes mensuales de la piel para detectar posibles signos de cáncer de piel, como la aparición de nuevos lunares o cambios en los existentes. El diagnóstico temprano es clave para un tratamiento efectivo.
6. Incluye alimentos antioxidantes
Consumir alimentos ricos en antioxidantes, como frutas cítricas, tomates, zanahorias y frutos rojos, ayuda a proteger la piel de los efectos dañinos de los rayos UV. Los antioxidantes combaten los radicales libres generados por la exposición al sol.
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